Una forma de hacer las cosas
Nuestro compromiso está en cómo elegimos los materiales, cómo pensamos cada función y cómo buscamos que cada pieza conserve su sentido con el paso del tiempo.
Nuestro compromiso está en cómo elegimos los materiales, cómo pensamos cada función y cómo buscamos que cada pieza conserve su sentido con el paso del tiempo.
En Adapell entendemos el compromiso como una forma de trabajar y una suma de decisiones concretas.
Diseñamos en Barcelona pequeña marroquinería, bolsos bandolera y accesorios de piel pensados para acompañar la vida cotidiana. Elegimos cada material según el producto, estudiamos su funcionalidad y prestamos atención a los detalles que influyen en cómo se utiliza una pieza con el paso del tiempo.
No creemos que una única etiqueta defina por sí sola un producto responsable. Preferimos centrarnos en aquello sobre lo que podemos actuar: elegir los materiales con criterio, diseñar para el uso real, buscar durabilidad, conocer mejor los procesos que existen detrás de la piel y ofrecer información clara sobre cada producto.
No diseñamos únicamente para el momento en que una pieza llega a las manos de quien la compra. Pensamos también en cómo se utilizará después.
Una cartera se abre y se cierra continuamente. Un tarjetero pasa de la mano al bolsillo. Un monedero debe adaptarse a lo que guarda. Un bolso bandolera necesita acompañar el movimiento y seguir resultando cómodo con el uso.
Por eso buscamos formas equilibradas y contemporáneas que no dependan únicamente de una tendencia y desarrollamos cada producto a partir de su función.
Para Adapell, diseñar pensando en el tiempo significa crear piezas que puedan conservar su sentido tanto por cómo se ven como por cómo funcionan.
Una pieza pensada para durar necesita seguir siendo útil.
Por eso la funcionalidad no se incorpora al final del proceso de diseño: forma parte de él desde el principio.
La distribución interior, las ranuras para tarjetas, los compartimentos, los cierres, las proporciones, el acceso al contenido o la flexibilidad del material se estudian teniendo en cuenta el uso cotidiano.
También evitamos pieles excesivamente rígidas cuando pueden limitar la capacidad o hacer menos agradable la manipulación de una pieza.
Buscamos un equilibrio entre estructura, capacidad, comodidad y tacto. Porque un objeto que funciona bien es también un objeto que resulta más fácil seguir utilizando.
La piel es el material principal de Adapell.
Trabajamos con diferentes pieles de vacuno porque no todos los productos necesitan las mismas características. Las seleccionamos por su tacto, flexibilidad, cuerpo, textura, acabado y adecuación al diseño para el que van a utilizarse.
En nuestro catálogo conviven pieles de vacuno lisas, granuladas y napa y, en determinadas colecciones, piel de vacuno plena flor.
No utilizamos una denominación como argumento por sí sola. Nuestro criterio es elegir la piel que consideramos adecuada para la función, la construcción y el carácter de cada producto, y explicar sus características con la mayor precisión posible.
Elegir un material significa también interesarse por los procesos que existen antes de que llegue a convertirse en producto.
La piel necesita ser transformada mediante la curtición y otros procesos especializados para convertirse en cuero apto para la fabricación de marroquinería.
En determinadas colecciones de Adapell utilizamos piel procedente de curtidurías auditadas según los estándares de Leather Working Group. Estas auditorías permiten evaluar diferentes aspectos de la fabricación del cuero, entre ellos la gestión del agua y la energía, los productos químicos, los residuos, los efluentes, las emisiones y la trazabilidad.
Disponer de más información sobre estos procesos nos permite incorporar nuevos criterios a la selección del material y tomar decisiones mejor fundamentadas.
Conoce qué significa Leather Working Group →
La transformación de la piel permite convertir una materia natural en un material con propiedades especialmente adecuadas para la marroquinería.
Mediante la curtición y los procesos posteriores, el cuero puede adquirir flexibilidad, estructura, resistencia, tacto y diferentes acabados.
Nos interesa especialmente esa capacidad de transformación: seleccionar una piel por sus características y convertirla en una cartera, un monedero, un tarjetero, un bolso bandolera o un accesorio pensado para acompañar el uso cotidiano.
Para nosotros, dar valor al material significa también diseñar con criterio aquello que hacemos con él.
No existe un número de años que pueda garantizarse de forma general para una pieza de piel.
Su duración depende del material, del acabado, de la construcción, de la intensidad de uso y de cómo se cuide.
Por eso preferimos hablar de diseñar para durar en lugar de hacer promesas absolutas.
Seleccionamos materiales y desarrollamos productos pensando en una utilización continuada. Alargar la vida útil de aquello que utilizamos forma parte de una manera más consciente de diseñar, elegir y cuidar los objetos cotidianos.
La relación con un producto no termina cuando sale de nuestras manos.
Un cuidado adecuado ayuda a conservar mejor la piel y a prolongar la vida útil de una pieza. La humedad prolongada, el calor o el sol intenso, el roce abrasivo y determinados productos pueden alterar la superficie del cuero.
Como cada piel y cada acabado pueden comportarse de forma diferente, creemos que también es importante explicar cómo cuidarlos.
Cuidar bien una pieza es una forma sencilla de ayudar a que pueda acompañarnos durante más tiempo.
Consulta nuestra guía de cuidado de la piel →
Conocer qué estamos comprando también forma parte de una buena experiencia de producto.
Por eso estamos estructurando la información de las referencias Adapell para describir con mayor claridad aspectos como el material, las dimensiones, la capacidad, los compartimentos, las ranuras para tarjetas, el tipo de cierre, la protección RFID cuando corresponde, la función de cada pieza o el uso de piel procedente de una curtiduría auditada por Leather Working Group cuando aplica.
No se trata de añadir información por añadirla.
Se trata de ofrecer datos que permitan comprender mejor un producto, compararlo con otros, elegirlo según una necesidad real y utilizarlo y cuidarlo adecuadamente.
No creemos que la responsabilidad pueda resumirse en una palabra, una etiqueta o una única característica.
La entendemos como una forma de hacer las cosas.
Elegir los materiales con criterio.
Diseñar pensando en el uso real.
Buscar funcionalidad y durabilidad.
Conocer mejor los procesos que existen detrás de nuestros materiales.
Comunicar con claridad.
Y ayudar a cuidar aquello que ya está hecho.
Son decisiones concretas. Y es en su conjunto donde entendemos nuestro compromiso.
Lo esencial, bien hecho.